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jueves, 29 de diciembre de 2016

Cuento breve de Felisberto Hernández: La envenenada



Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hemández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral. 
Roberto Bolaño, "Consejos sobre el arte de escribir cuentos" 


Cuento de Felisberto Hernández: La envenenada

En uno de los barrios de los suburbios de una gran ciudad, uno de los literatos no tenía asunto. Esto le pasó desde el 24 de agosto por la tarde —en la mañana había terminado un cuento— hasta el 11 de octubre, también por la tarde. En la mañana del 11, el día le amenazaba con normalidad: como uno de los tantos días él estaba encerrado en su casa y no tenía ganas de salir; se paseaba por toda su pequeña casa, a grandes pasos y a profundos pensamientos; quería atacar algún asunto, porque ningún asunto venía hacia él; al mismo tiempo que sus piernas se le cansaban y se le ponían pesadas, sentía angustia con pesimismo; pero se acostaba un rato y, a medida que sus piernas descansaban, la angustia con pesimismo se le iba.

miércoles, 1 de junio de 2011

Relato de Gabriel García Márquez: "Solo vine a hablar por teléfono"



Madhouse. (Desconozco el autor de la fotografía). 


SOLO VIENE A HABLAR POR TELÉFONO
Grabriel García Márquez
Una tarde de lluvias primaverales, cuando viajaba sola hacia Barcelona conduciendo un coche alquilado, María de la Luz Cervantes sufrió una avería en el desierto de los Monegros. Era una mexicana de veintisiete años, bonita y seria, que años antes había tenido un cierto nombre como artista de variedades. Estaba casada con un prestidigitador de salón, con quien iba a reunirse aquel día después de visitar a unos parientes en Zaragoza. Al cabo de una hora de señas desesperadas a los automóviles y camiones de carga que pasaban raudos en la tormenta, el conductor de un autobús destartalado se compadeció de ella. Le advirtió, eso sí, que no iba muy lejos.

sábado, 21 de mayo de 2011

Relato de Gabriel García Márquez: "Espantos de agosto"


Castillo encantado. Imagen tomada de Videoteca Sib


ESPANTOS DE AGOSTO
Gabriel García Márquez

Llegamos a Arezzo un poco antes del medio día, y perdimos más de dos horas buscando el castillo renacentista que el escritor venezolano Miguel Otero Silva había comprado en aquel recodo idílico de la campiña toscana. Era un domingo de principios de agosto, ardiente y bullicioso, y no era fácil encontrar a alguien que supiera algo en las calles abarrotadas de turistas. Al cabo de muchas tentativas inútiles volvimos al automóvil, abandonamos la ciudad por un sendero de cipreses sin indicaciones viales, y una vieja pastora de gansos nos indicó con precisión dónde estaba el castillo. Antes de despedirse nos preguntó si pensábamos dormir allí, y le contestamos, como lo teníamos previsto, que sólo íbamos a almorzar.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Relato de Gabriel García Márquez: "La luz es como el agua"

Fotografía: Francisco Rodríguez Criado

En este cuento, García Márquez reivindica la imaginación como materia prima de la literatura, de la vida. Y le añade unas dosis de realismo mágico (propio de Latinoamérica) a una ciudad que el Premio Nobel, creo yo, considera prosaica, "sin mar ni ríos" (o sea: sin imaginación) "cuyos aborígenes de tierra firme nunca fueron maestros en la ciencia de navegar en la luz".  
Espero que os guste. 
He ilustrado el cuento con una fotografía que hice el pasado verano en Galicia. Me atraía mucho ese bote -al igual que en el relato de García Márzquez- extemporáneo: en este caso estaba en medio de la nada, en pleno campo...

lunes, 20 de septiembre de 2010

¡Muéramos: García Márquez y la simplificación de la gramática!


Algo tenemos que reconocerle a García Márquez aparte sus magníficas novelas y cuentos: la capacidad de irritar a los gramáticos con sus extravagancias lingüísticas. Le bastó la lectura de un par de folios (a lo sumo) para provocarles un suponcio generalizado. Sí, al gremio entero...
A continuación reproduzco el famoso discurso del Nobel colombiano en la apertura del I Congreso Internacional de la Lengua Española, que tuvo lugar en 1997, en Zacatecas (México).  A estos dos folios me refería. Subrayo la parte más difícil de digerir... 
Y si encuentro un poco de tiempo uno de estos días subiré al blog  la respuesta (acertada, en mi opinión) de Álex Grijelmo, que como buen gramático no opta por simplificar la gramática cambiando ges por jotas sino explicándola lo mejor posible.
Me pregunto qué pasaría si hubieran triunfado las teorías de García Márquez. A lo mejor los que llevamos peleando con el castellano desde hace decenios podríamos volver a aprender esta lengua (¡¿y también reescribir lo que ya hemos escrito?!), pero los estudiantes extranjeros, muchos de los cuales ya tienen serios problemas para distinguir entre los verbos ser y estar, ¿qué tal lo llevarían?
¡Muéramos, que dirá García Márquez...!

jueves, 11 de marzo de 2010

Microrrelato de Gabriel García Márquez: El drama del desencantado

Os dejo este vídeo, que es una representación artística del microrrelato de García Márquez, "El drama del desencantado", y es un aportación al concurso de LEA (Librerías Especializadas Asociadas), en el que los lectores deben ingeniárselas para promocionar y fomentar la lectura, las librerías y las bibliotecas.