miércoles, 17 de septiembre de 2014

50 opiniones de un corrector de estilo

Book Mountain, biblioteca municipal de Spijkenisse, Holanda. Fuente de la imagen


Con el post que publiqué ayer, "Las llaves acuáticas" (una llamada de atención a esos avisos incomprensibles que tantas veces leemos aquí y allá), la sección Opiniones de un corrector de estilo alberga ya cincuenta artículos que pretenden poner el foco en los malos usos del lenguaje español y de paso reflexionar sobre el oficio del corrector de estilo. Comencé la sección en agosto de 2012 y poco a poco, sin prisas pero sin pausa, ahí está, cumpliendo -cabe suponer- un servicio a los interesados en la corrección lingüística. 

Espero que sea de vuestro interés. 


Francisco Rodríguez Criado


domingo, 20 de octubre de 2013

Edita Nómada Cáceres

Edita ´Nómada Cáceres.
Os dejo el cartel y la nota informativa sobre Edita Nómada Cáceres, un encuentro literaria que va a tener lugar en Cáceres el 25 de noviembre de 2013. Los interesados en participar en estos actos pueden contactar con la organizadora del acto en Cáceres, María Carvajal.
La información está publicada en Aupex.

domingo, 4 de agosto de 2013

Cuento de Miguel Bravo Vadillo: El afilador

Afilador. Fuente de la imagen en Internet

EL AFILADOR
Miguel Bravo Vadillo 

Hoy me he levantado con ganas de releer algunos cuentos de Poe. Comencé con El gato negro. Apenas había leído unas líneas –“Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma”, nos confesaba el narrador–, cuando los monótonos acordes con los que se presenta el afilador callejero llegaron a mi oído a través de la ventana abierta de mi estudio. Recordé entonces que tenía un cuchillo que afilar, y salí a la calle en busca de aquel que mejor sabe hacer su oficio.
Era el afilador un hombre de abatida figura, enjuto de carnes, de piel morena y curtida. Sus ropas, holgadas ya para su reducido esqueleto, estaban sucias y raídas. Rondaría los cincuenta años. Una barba descuidada, de unos tres o cuatro días, dejaba entrever, más que ocultar, las penurias de su rostro. Peinaba hacia atrás su cabello ceniciento, por lo que su augusta frente quedaba por completo al descubierto; esa frente en la que se labraban algunos surcos cuando el afilador, inclinada la cabeza hacia delante, miraba directo a los ojos de quien esto escribe. Parecía un afilador de otra época, casi un personaje velazqueño.
Antes de comenzar la tarea echó un trago de vino de una vieja bota que llevaba colgada en el manillar. Bebió sin invitarme, pero no lo tomé a mal porque enseguida sospeché que aquel caldo no debía de ser del que aclara las ideas. Luego, al par que pedaleaba y hacía girar la rueda de amolar, me contó que de joven había sido músico (aunque ya nadie lo diría viendo sus manos) y que tuvo que vender el violín para comprar la herrumbrosa bicicleta y la siringa de plástico, la cual había aprendido a tocar sin despegarse el pitillo de los labios. Me hizo una demostración, y sonrió orgulloso, mostrando una hilera desigual de dientes ennegrecidos. Tampoco el cigarrillo perdía el equilibrio con sus risas y parloteos. Era un hombre que, al verlo, arrumbado bajo el triste sol de noviembre, daban ganas de invitarlo a una sopa caliente.
Pensaba yo en la sopa cuando miró por encima de mi cabeza, como si detrás de mí hubiese una figura alta y poderosa. Abrió sus ojos desmesuradamente y tembló el cigarrillo, que, ahora sí, cayó al suelo. Yo sentí un escalofrío en la nuca, pero al girarme no pude ver nada (ni a nadie) que justificara aquel terrorífico asombro. El hombre continuó su labor sin volver a mirarme, ni a abrir la boca; y poco después, cabizbajo, me entregó el cuchillo perfectamente afilado. Pregunté cuánto le debía. Me respondió que invitaba la casa, y se marchó como alma que lleva el diablo. Qué buen tipo, pensé; pero volví a mi estudio con una rara sensación de desasosiego. Una repentina curiosidad me hizo mirar por la ventana y vi cómo el afilador se alejaba calle abajo, montado en su bicicleta, gesticulando como si hablara con su sombra.
Me senté a mi mesa de trabajo, pero no pude dejar de pensar en algunas supersticiones que todavía perviven en mi pueblo. Por lo visto, la llegada de un afilador siempre anuncia lluvias. Y es así que, indefectiblemente, llueve a los pocos días. Pero para algunos, los más agoreros, también es vaticinio de alguna muerte. Ese mal agüero está extendido por muchos pueblos de esta región, y sé de uno, cuyo nombre prefiero no citar, en que sus habitantes han prohibido la entrada a los afiladores ambulantes. Aunque parezca mentira, desde entonces (y hace seis años de eso) allí no ha muerto nadie. Ya lo llaman el pueblo de los inmortales. Sin embargo, cuando lo pronostica el hombre del tiempo, se sigue viniendo el cielo abajo, tal y como ocurría antes de tan extravagante prohibición.
¿Pero qué vería detrás de mí ese afilador velazqueño, a través de su vino turbio? Quizá una inquietante borrasca, quizá el rostro huesudo de La Muerte esperando su turno para afilar la guadaña. ¿Por qué no preguntarle?, me dije, y salí en su busca. Recorrí todo el pueblo con mi coche, pero ya no pude encontrarlo. Tal parecía que se lo hubiese tragado la tierra.
Ahora anochece y un fatídico presentimiento aflige el centro mismo de mi alma mientras pienso en la siniestra figura del afilador alejándose horizonte abajo, arrastrando tras sí el destino incierto de los hombres.



Miguel Bravo Vadillo nace en Badajoz en 1971. Es colaborador habitual de la revista cinematográfica Versión Original, editada por la Fundación ReBross de Cáceres. En los últimos años ha publicado poemas y cuentos en la colección El vuelo de la palabra, editada por el ayuntamiento de Badajoz. Fue uno de los autores seleccionados para la 4ª entrega de “3X3 Colección de poesía”, que dirige Antonio Gómez y publica la Editora Regional de Extremadura. En 2013 Ediciones Vitruvio ha publicado su poemario Destellos.



martes, 30 de julio de 2013

Becarios de la Generación Perdida

Becario. Fuente de la imagen en Internet
 
BECARIOS DE LA GENERACIÓN PERDIDA

El Diccionario de la Real Academia Española define “becario” como “persona que disfruta de una beca para estudios”. Un enunciado que por tibio nos sabe a poco. En realidad, desde que la sociedad moderna le ha dado la espalda a la minería, no hay trabajo más duro que el del becario, ese aprendiz de pez que lucha por abrirse camino en un mundo laboral donde gobiernan los tiburones.

Según las estadísticas, los graduados españoles son los que más tardan, de toda Europa, en encontrar su primer empleo. El becario español no busca pues una oportunidad, busca un milagro: encontrar un primer trabajo tiene mal pronóstico en un país donde cinco millones de personas han perdido el que temen haya sido su último empleo.

Pero luchar es sobrevivir, y el becario, como el lince ibérico, sigue dando batalla. Quizá algún día triunfe en su profesión, gane mucho dinero y prestigio, pero por ahora tendrá que soportar convertirse en el chivo expiatorio de la empresa (si algo sale mal, suya será gran parte de la culpa), trabajar mucho para cobrar poco o nada, rendir sin cotizar a la Seguridad Social, y escuchar los discursos paternalistas de sus jefes y compañeros.

Rajoy y Rubalcaba, siempre en pie de guerra, han firmado –para nuestra sorpresa– un pacto, el primero de la legislatura, para poner en marcha un plan europeo de empleo juvenil. No son tiempos para creer en las promesas de los políticos, pero parece una buena noticia que ambos líderes hayan fumado la pipa de la paz para tratar de darles una salida a estos jóvenes que conforman lo que algunos empiezan a denominar, en términos laborales, la “generación perdida”.


(Artículo publicado en El Periódico Extremadura el domingo, 28 de julio de 2013).

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jueves, 4 de julio de 2013

El sueño de España

Selección española en el Mundial del 82. Fuente de la imagen

EL SUEÑO DE ESPAÑA
De niño jugábamos en el patio del colegio a ser Garrincha, Rivelino o –ya puestos– Pelé. En casa también teníamos o habíamos tenido grandes jugadores (Iribar, Amancio, Pirri), pero como soñar era gratis íbamos a lo grande: a los brasileños. Brasil era entonces el Fútbol, en mayúsculas, ese deporte al que todos jugaban pero que –así nos lo parecía– siempre ganaban los cariocas con sus regates de fantasía.  
Sin embargo, con el paso de los años el rumboso Brasil se fue deshinchando. Aunque igual de malabaristas que siempre, su juego no terminaba de cuajar y eran selecciones intrusas las que se imponían en los Mundiales. Y por extraño que antaño pudiera parecer cuando parecíamos anclados ad eternum a la furia (eufemismo con el que abrazábamos nuestra impotencia), la selección española acabó por convertirse en la mejor del mundo. Pelé y los suyos habían vuelto a nacer y ahora hablaban español e incluso catalán.
Pero a veces el mito acaba venciendo a la realidad y el sueño se convierte en pesadilla. Es lo que ocurrió el pasado domingo en el más mítico de los estadios: el Maracaná. La goleada de Brasil a España (3-0) en la final de la Copa Confederaciones ha venido a demostrar que donde hay patrón no manda marinero. O al menos hasta el próximo mundial, que está a la vuelta de la esquina, donde España posiblemente habrá de vérselas de nuevo con Brasil, y quién sabe si en la final. Será el momento de consolidar nuestra fe en que España es mucho más que el sueño de una noche de verano pergeñado por cuarenta millones de ciudadanos a quienes vencer se les antoja un verbo que solo hablan los brasileños.

(Artículo publicado en El Periódico Extremadura el miércoles, 3 de julio de 2013).

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viernes, 28 de junio de 2013

Sociedad de Estudiantes Mexicanos en el Reino Unido: El legado de Carlos Fuentes



Sociedad de Estudiantes Mexicanos en el Reino Unido:
El legado de Carlos Fuentes
Eduardo Estala Rojas

El 27 de octubre de 2003 apareció un artículo escrito por Carlos Fuentes (1928-2012) en el periódico mexicano Reforma, bajo el encabezado: “Tecnología mexicana: noticias desde Londres”. Dicho artículo menciona lo siguiente: “Hace pocas semanas, tuve el honor de presidir la inauguración en la London School of Economics de la Sociedad de Estudiantes Mexicanos en el Reino Unido. La Sociedad reúne a dos mil quinientos alumnos en catorce universidades de la Gran Bretaña. La encabezan, en la Universidad de Oxford, Salvador Venegas. En la de Cambridge, José Bernardo Rosas y en la propia LSE, Rodrigo Aguilar”.
La MexSoc UK es una organización sin fines de lucro, integrada por la asociación de las sociedades mexicanas y latinoamericanas que representan estudiantes mexicanos dentro de las distintas universidades en el Reino Unido. En el año 2002 catorce sociedades iniciaron la MexSoc UK. Tal como refiere el comité ejecutivo de la MexSoc UK 2012-2013: En abril de 2003 fue elegido el primer comité ejecutivo. La ceremonia oficial fue el 1 de septiembre de ese mismo año, en la London School of Economics, contando con la presencia del distinguido escritor y diplomático Carlos Fuentes, quien fungió como invitado especial y se convirtió en el padrino de la sociedad”.
Según expresa el doctor Pablo Mendoza Villafuerte –quien forma parte del consejo directivo de la Red de Talentos Mexicanos–: “Carlos Fuentes fue un apoyo moral para la Sociedad de Estudiantes Mexicanos en el Reino Unido y la Red de Talentos Mexicanos. Gracias a que él alzó la voz y apoyó el anteproyecto de la MexSoc UK fue que la iniciativa comenzó a llamar la atención ante la situación de los estudiantes mexicanos en el Reino Unido”.
La MexSoc UK tiene como misión promover la cooperación, la comunicación y la integración entre las distintas sociedades de alumnos mexicanos residentes en el Reino Unido, con el objetivo de que conformen una comunidad que facilite la transición y el intercambio cultural; y sirva como una plataforma para la difusión de la ciencia, la cultura y las tradiciones mexicanas. Actualmente tienen registradas diecisiete sociedades, pero a través de los años se ha conocido la existencia de hasta veinticinco sociedades en diferentes universidades.
Según la unesco, en el 2010 había 1,337 estudiantes mexicanos radicando en el Reino Unido, y cifras oficiales del conacyt reportan que en el 2011 existían 911 becarios registrados a este organismo; lo cual implica que alrededor del sesenta y ocho por ciento de los estudiantes mexicanos que residen en el Reino Unido son becarios conacyt.
El comité ejecutivo de la MexSoc UK 2012-2013 señala además que “en el ‘Informe general del estado de la ciencia, la tecnología y la innovación’ del 2011, conacyt reporta que desde el año 2009 ha tenido un constante incremento en el número de becas otorgadas a estudiantes mexicanos en UK. En el 2009 fueron 264, en el 2010 fueron 394 y en el 2011 fueron 452 becas. Entonces, considerando a todos los estudiantes que llegan al UK año con año patrocinados por diferentes instituciones, podemos decir que existe un flujo anual de unos setecientos estudiantes mexicanos aproximadamente”.
Entre las actividades más importantes que realiza la MexSoc UK se encuentra el simposio anual de los estudiantes mexicanos y estudios de México en el Reino Unido, en cooperación con la Embajada de México en el Reino Unido y el conacyt. Este año se realizará la onceava edición en la Universidad de Sheffield, Inglaterra, durante los días 11, 12 y 13 de julio, con la temática: “Mexican science, as big as the challenge? (Ciencia mexicana: ¿tan grande como el reto?)”.
Respecto a esta actividad, el doctor Pablo Mendoza Villafuerte comenta: “El simposio es una parte esencial de la función de la MexSoc UK. Como tal, es una gran oportunidad de networking entre mexicanos en campos de investigación afines, es una oportunidad de formar grupos de trabajo y colaboraciones, y es una de las mejores maneras de mostrar a la opinión pública en México cómo se está aprovechando el dinero de sus impuestos en la formación de profesionistas de alto nivel, ya que muchos de los asistentes están becados por conacyt. El simposio también representa un tipo de AGM (annual general meeting) para la asociación, en donde se discuten temas que afectan a todas las sociedades de estudiantes mexicanos de UK, como el costo de la vida en UK, aumento de becas, visas, entre otras cosas”.
Esta clase de simposio es vital para el fortalecimiento cultural y académico de la comunidad estudiantil mexicana que radica en el Reino Unido, pues, según afirma el comité ejecutivo de la MexSoc UK 2012-2013, “los simposios son la plataforma ideal para exponer los proyectos de investigación, gracias a su naturaleza multidisciplinaria y por lo tanto representa una excelente oportunidad para compartir los avances de cada área dentro de una audiencia académica general. En la onceava edición se han redoblado los esfuerzos y el registro llegó a más colegas en el resto de Europa”.    
El XI simposio contará además con el “Reconocimiento Carlos Fuentes–MexSoc UK”, el cual “busca honrar a un estudiante mexicano sobresaliente. Este reconocimiento enarbola los objetivos de la sociedad estudiantil, resaltando el esfuerzo y dedicación por fortalecer la identidad mexicana en el extranjero. Todos los estudiantes aportan mucho a la comunidad; sin embargo, existen estudiantes que destacan con su comportamiento y actividades, poniendo el nombre de México muy en alto. Los candidatos serán evaluados por un comité formado por un representante de la MexSoc UK, un representante de la Embajada de México en el Reino Unido, un representante de la Red de Talentos Mexicanos UK y los conferencistas magistrales invitados al simposio”, señala el comité ejecutivo de la MexSoc UK 2012-2013. 
“Los jóvenes investigadores mexicanos en Inglaterra insisten, sin embargo, en que la tecnología sólo crece a partir del estado en que se encuentre la cultura científica de un país. De allí la importancia que se le debe otorgar, en primer término, a los programas para entrenar personal científico y ofrecerles buenas condiciones de servicio. Sólo se tienen investigadores de primera si su trabajo es reconocido y apoyado… Dialogar con jóvenes mexicanos como Rodrigo Aguilar, José Bernardo Rosas y Salvador Venegas nos anima a todos los mexicanos a darle prioridad a estos temas, a desearles suerte a ellos y a augurarles, de mi parte, un papel sobresaliente en la formación científica y el desarrollo tecnológico de México. Es decir, también en la vida pública de nuestro país”, así finaliza el artículo ‘Tecnología mexicana: noticias desde Londres’ de Carlos Fuentes.

Para más información sobre la MexSoc UK y la Red de Talentos Mexicanos UK, visita: http://mexsocuk-symxi.org/ y http://talentosuk.ning.com/

Eduardo Estala Rojas nació en Cuernavaca, Morelos, México, en 1980. Es poeta, periodista  y asesor cultural. Se ha desempeñado como corresponsal en diferentes medios de prensa internacionales, así como labores de crítica cultural y de asesoría especializada en México, Estados Unidos y Reino Unido.  Entre sus últimas participaciones como asesor cultural se cuentan el V Coloquio Nacional Efraín Huerta, VIII Encuentro Nacional de Estudiantes de Lengua y Literatura, Universidad de Guanajuato, México, 2010; IX Festival de Literatura del Noroeste, Centro Cultural Tijuana, México, 2011; 10th Symposium of Mexican Students and Studies, Imperial College London, Reino Unido, 2012; II Encuentro de Escritores por Ciudad Juárez, Chihuahua,  México, 2012; XXIII-XXIV Feria Nacional del Libro de León, México, 2012-2013. Autor del libro Blanco Oro Negro, Reino Unido, 2012. Es miembro de The Royal Society of Literature en Inglaterra. Vive en Nottingham, Reino Unido.