Mostrando entradas con la etiqueta Arthur Schopenhauer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arthur Schopenhauer. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de junio de 2011

El deseo sexual, según Schopenhauer


Marilyn Monroe posa desnuda para el fotógrafo Bert Stern, semanas antes de la muerte de la actriz.

El deseo sexual, sobre todo cuando está concentrado, debido a su fijación en una mujer particular, por el enamoramiento, es la quintaesencia de la gran estafa de este bendito mundo; pues aunque es indecible, infinito y desmedido lo que promete, es muy poco lo que cumple. 
Arthur Schopenhauer, El arte de insultar, Alianza, 2005. Traducción de Fabio Morales. 

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––
¿Necesitas un corrector de estilo? 
Escribe a ciconia1@gmail.com y pide presupuesto sin compromiso. 



Nota: narrativabreve.com es un blog sin ánimo de lucro que trabaja como redifusor de textos literarios, y en señal de buena voluntad indica siempre -que es posible- la fuente de los textos y las imágenes publicados. En cualquier caso, si algún autor o editor quisiera renunciar a la difusión de textos suyos que han sido publicados en este blog, no tiene más que comunicarlo en la siguiente direción: ciconia1@gmail.com

jueves, 26 de mayo de 2011

Schopenhauer, en papel reciclado


Nietzsche y Schopenhauer. Ilustración tomada de El vuelo de la lechuza

Cuando Schopenhauer terminó El mundo como voluntad y representación envió un manuscrito al editor con una nota típicamente modesta: "Este libro será en tiempos venideros fuente y ocasión para un centenar de otros libros". En realidad, esta estimación se quedó demasiado corta. Pero no en un principio. Durante muchos años, décadas incluso, la obra de Schopenhauer cosechó una espectacular falta de éxito. Dieciséis años más tarde, los editores informaron finalmente a Schopenhauer de que casi toda la obra había sido usada para reciclar papel. Es típica la reacción de Schopenhauer a esta falta de entusiasmo por parte de sus contemporáneos: "¿Se sentirá halagado un músico por los aplausos de una audiencia que supiera que casi todos estaban sordos?". 
Paul Strathern, Schopenhauer en 90 minutos, Siglo XXI, 2004 


–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––
¿Necesitas un corrector de estilo? 
Escribe a ciconia1@gmail.com y pide presupuesto sin compromiso. 


Nota: narrativabreve.com es un blog sin ánimo de lucro que trabaja como redifusor de textos literarios, y en señal de buena voluntad indica siempre -que es posible- la fuente de los textos y las imágenes publicados. En cualquier caso, si algún autor o editor quisiera renunciar a la difusión de textos suyos que han sido publicados en este blog, no tiene más que comunicarlo en la siguiente direción: ciconia1@gmail.com

domingo, 13 de marzo de 2011

Así veía Schopenhauer a los críticos literarios


Los críticos literarios

"Hay críticos que consideran que depende de ellos establecer lo que es bueno y malo, y confunden su trompeta de juguete con los clarines de la fama".

Arthur Schopenhauer, El arte de insultar (Alianza, 2005)






Nota: narrativabreve.com es un blog sin ánimo de lucro que trabaja como redifusor de textos literarios, y en señal de buena voluntad indica siempre -que es posible- la fuente de los textos y las imágenes publicados. En cualquier caso, si algún autor o editor quisiera renunciar a la difusión de textos suyos que han sido publicados en este blog, no tiene más que comunicarlo en la siguiente direción: info@narrativabreve.com).

lunes, 13 de diciembre de 2010

La fama falsa, según Schopenhauer


Schopenhauer, de espaldas, dibujado por Wilhelm Busch 

Arthur Schopenhauer (1788-1860) dedica unas líneas en el capítulo F de El arte de insultar a un tema que, pese al paso del tiempo transcurrido desde la publicación del citado libro, sigue estando de actualidad: la fama artificial, por lo general muy mal asimilada. 
 

viernes, 19 de noviembre de 2010

Microrrelato de Francisco Rodríguez Criado: Las monedas de cobre de Lucius Veratius


Arthur Schopenhauer (1788-1860)

LAS MONEDAS DE COBRE DE LUCIUS VERATIUS

Lo cuenta Schopenhauer en Aforismos sobre el arte de saber vivir, recogiendo el testimonio del escritor Aulio Gelio. Parece ser que un tal Lucius Veratius se entretenía abofeteando sin motivo alguno a todo ciudadano romano que se cruzaba en su camino. Para librarse de procesos judiciales se hacía acompañar de un esclavo que portaba una tentadora bolsa con monedas de cobre. El esclavo, ante la ofensa de su amo, abonaba ipso facto a la víctima veinticinco ases, la cantidad entonces estipulada por la ley para agravios como éste.