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martes, 24 de diciembre de 2019

El perro muerto (un cuento de Tolstói)


Lev Tolstoi

Jesús llegó una tarde a las puertas de una ciudad e hizo adelantarse a sus discípulos para preparar la cena. Él, impelido al bien y a la caridad, internose por las calles hasta la plaza del mercado.
Allí vio en un rincón algunas personas agrupadas que contemplaban un objeto en el suelo, y acercose para ver qué cosa podía llamarles la atención.
Era un perro muerto, atado al cuello por la cuerda que había servido para arrastrarle por el lodo. Jamás cosa más vil, más repugnante, más impura se había ofrecido a los ojos de los hombres.
Y todos los que estaban en el grupo miraban hacia el suelo con desagrado.
–Esto emponzoña el aire –dijo uno de los presentes.
–Este animal putrefacto estorbará la vía por mucho tiempo –dijo otro.
–Mirad su piel –dijo un tercero–; no hay un solo fragmento que pudiera aprovecharse para cortar unas sandalias.
–Y sus orejas –exclamó un cuarto– son asquerosas y están llenas de sangre.
–Habrá sido ahorcado por ladrón –añadió otro.
Jesús les escuchó, y dirigiendo una mirada de compasión al animal inmundo:
–¡Sus dientes son más blancos y hermosos que las perlas! –dijo.
Entonces el pueblo, admirado, volviose hacia Él, exclamando:
–¿Quién es éste? ¿Será Jesús de Nazaret? ¡Sólo Él podría encontrar de qué condolerse y hasta algo que alabar en un perro muerto…!
Y todos, avergonzados, siguieron su camino, postrándose ante el Hijo de Dios.

La relación personal entre Tolstoi y Dostoievski



viernes, 18 de noviembre de 2011

La relación personal entre Tolstoi y Dostoievski


León Tolstoi (1828-1910)

He aquí dos de los más grandes escritores rusos de todos los tiempos: León Tolstoi y Fédor Dostoievski.  Fueron contemporáneos, se admiraban y se enviaban mensajes de admiración. Y sin embargo no se conocieron nunca. ¿Por qué? Según escribe Aimée Dostoievski, hija del autor de Crimen y castigo, por miedo. ¿Miedo, a qué? A discutir. Y es que Tolstoi y Dostoievski, más allá de la admiración mutua que se profesaban, tenían ideas sobre Rusia y sobre el mundo en general bastantes diferentes. 
Reproduzco el inicio del capítulo que Aimée Dostoievski dedica a la relación entre estos dos colosos de las letras en la biografía que dedicó a su padre.