Anoche estuve leyendo un ensayo político de un autor español bastante mediático -no diré cuál- y me percaté de los muchos errores formales que lastran su libro, entre ellos una puntuación deficiente.
Insisto: sin ciertos conocimientos gramaticales hay más posiblidades de caer en las muchas "trampas" propias de nuestra lengua. (Para poder abatir al enemigo, sería necesario identificar previamente a ese enemigo, ¿no?).
Insisto: sin ciertos conocimientos gramaticales hay más posiblidades de caer en las muchas "trampas" propias de nuestra lengua. (Para poder abatir al enemigo, sería necesario identificar previamente a ese enemigo, ¿no?).
Propongo hoy la lectura de esta lección esquemática sobre el vocativo y la aposición, publicada en la web materialesdelenguayliteratura.
Espero que sea de vuestro agrado.