Yo creía que era un lenguaje y resulta que es solo un vulgar truco. Me refiero a los berridos de ciertas tenistas, que al parecer molestan mucho y solo agradan a algún que otro calenturiento que los confunde con sensuales gemidos...
Leo en la prensa que Martina Navratilova se ha quejado de los berridos de Michelle Larcher de Brito. Victoria Arazenka o Monica Seles no se quedan atrás: el asunto es gritar en la pista, y cuanto más mejor, ¿Para qué? Para confundir al rival, que por culpa del exceso de decibelios no sabe si la bola viaja rápida o lenta. Al parecer el culpable de todo esto podría ser un entrador de ochenta años, Nick Bollettieri, que instruye a sus chicas para que bramen durante los partidos. Lo sospechoso es que sus tenistas no gritan durante los entrenamientos. Lo dicho: un vulgar truco.
Leo en la prensa que Martina Navratilova se ha quejado de los berridos de Michelle Larcher de Brito. Victoria Arazenka o Monica Seles no se quedan atrás: el asunto es gritar en la pista, y cuanto más mejor, ¿Para qué? Para confundir al rival, que por culpa del exceso de decibelios no sabe si la bola viaja rápida o lenta. Al parecer el culpable de todo esto podría ser un entrador de ochenta años, Nick Bollettieri, que instruye a sus chicas para que bramen durante los partidos. Lo sospechoso es que sus tenistas no gritan durante los entrenamientos. Lo dicho: un vulgar truco.
