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martes, 15 de mayo de 2012

Dostoievski en el ojo del huracán


Crimen y castigo en una colección de clásicos juveniles (Selector, 2004)

Dostoievski tampoco se salvó de recibir los ataques de sus contemporáneos. Abunda en ello este fragmento del estudio Dostoievski, de Augusto Vidal, publicado por Barral Editores en 1972. En estas líneas podemos leer el resumen de algunas de las críticas que el maestro ruso recibió tras la publicación de Crimen y castigo, novela publicada primero en la revista El mensajero ruso, en 1866, y un año después en forma de libro. Llama la atención -es una simple anécdota- que Vidal emplee en su libro el adjetivo "progresivo/a", hoy en desuso a favor de "progresista". 

miércoles, 7 de marzo de 2012

Los mejores cuentos literarios de la Historia: "La muerte de un funcionario", de Antón Chéjov

En su estudio fiodor m. dostoievski. novela y folletín, polifonía y disonancia (Almagesto, Buenos Aires, 1994), José Amícola glosa la figura de Antón Chéjov y destaca su cuento “La muerte de un funcionario”. El párrafo que reproduzco argumenta sobre la idea expresada por Dostoievski de que toda la literatura rusa procede de “El capote”, de Gógol.
Chéjov, por su parte, confirmó la frase acerca de la presencia insoslayable de El capote en la literatura rusa, pero al escribir sus textos breves -brevísimos- hacia fines del siglo modificó el patrón gogoliano. Chéjov deja de lado, en efecto, el principio constructivo de la oralidad y abandona, al mismo tiempo, el género “póviest”. De Gógol utiliza Chéjov la mirada intensa y fugaz de un solo instante. Lo que aparece ahora en Chéjov es una novedad que le será característica: el subtexto, lo no dicho. Chéjov pudo llevar a esa síntesis gracias a la concentración de su enfoque. En su cuento brevísimo “La muerte de un funcionario” encontramos, por ello, sólo el instante clave del protagonista de El capote. Para lograr esa síntesis Chéjov deja de lado la larga preparación que acontece en las obras de Gógol o la profunda introspección que caracteriza a Dostoievski. Cada autor eligió así un género literario que lo representaba y lo pasó a la posteridad con la marca impresa de su propia personalidad. En el caso de Dostoievski, maestro en el arte de la novela corta (que puede oscilar entre una veintena de páginas, como en El señor Projachin, o una centena como en Memorias del subsuelo), la época en que vivía no le permitía ver la realidad de otro modo más que como multiplicidad y caos. Y esto se compaginaba mal con el principio de la síntesis”.
José Amícola, fiodor m. dostoievski. novela y folltín, polifonía y disonancia (Almagesto, Buenos Aires, 1994), página 48.

 

viernes, 18 de noviembre de 2011

La relación personal entre Tolstoi y Dostoievski


León Tolstoi (1828-1910)

He aquí dos de los más grandes escritores rusos de todos los tiempos: León Tolstoi y Fédor Dostoievski.  Fueron contemporáneos, se admiraban y se enviaban mensajes de admiración. Y sin embargo no se conocieron nunca. ¿Por qué? Según escribe Aimée Dostoievski, hija del autor de Crimen y castigo, por miedo. ¿Miedo, a qué? A discutir. Y es que Tolstoi y Dostoievski, más allá de la admiración mutua que se profesaban, tenían ideas sobre Rusia y sobre el mundo en general bastantes diferentes. 
Reproduzco el inicio del capítulo que Aimée Dostoievski dedica a la relación entre estos dos colosos de las letras en la biografía que dedicó a su padre.