Cualquier aficionado a la escritura habrá oído hablar del solecismo (o anacoluto), pero a menudo no sabe de él más que, al igual que tirarse de cabeza a una piscina sin agua, es algo a evitar y que su nombre empieza por las tres letras que usamos para citar al astro que más calienta.
En Retórica. Manual de retórica y recursos estilísticos nos enseñan de manera sencilla y breve lo que es el dichoso solecismo, y además incluyen algunos ejemplos, que siempre vienen bien.