Para otros, en cambio, el mérito de este género está en lograr, a partir de los elementos enunciados, el suspenso y los enredos que complican las relaciones entre los personajes, dan pie al conflicto y permiten el surgimiento del héroe positivo y vengador de los menos favorecidos, cuyos máximos exponentes son Edmundo Dantés, protagonista del El Conde de Montecristo y Athos, Porthos, Aramis y D´Artagnan, personajes centrales de Los tres mosqueteroscuyo famoso lema rezaba “Todos para uno y uno para todos”.