Vázquez Montalbán prologó la edición de RBA de 1985 de Los contactos furtivos, de Antonio Rabinad, casualmente la única novela que he leído de ese "outsider" que fue Rabinad.
Prometo enmendar esta carencia literaria próximamente.
Vázquez Montalbán tituló su prólogo como "La memoria furtiva.
Vázquez Montalbán tituló su prólogo como "La memoria furtiva.
La memoria furtiva
"Azarosa la historia de Los contactos furtivos, una de las novelas auténticamente malditas de los años cincuenta, archivada en la memoria de un puñado de lectores y de algunos críticos, aunque no con la suficiente nitidez como para ser ese libro que la mano escoge con decisión en la estantería de la memoria. En parte, esa falta de nitidez se debe a la desinformación pública que rodeaba a la "otra literatura" en los años de la postguerra, pero también a que la novela de Rabinad tampoco se cobijó dentro de la catacumba de la literatura crítica, o al menos no fue entonces bautizada como tal, ni promocionada oralmente por los valedores de la literatura social. Era una novela outsider, escrita por un outsider, sobre un tema fronterizo, ubicado en la frontera de una ciudad.
