![]() | |
Retrato del escritor ruso Fiódor Dostoievski |
Ah, pero ¿Dostoievski tiene blog? Sí, bueno... es un decir. La tesis de Paul Viejo -que yo comparto- es que si Dostoievski viviera hoy -recordemos que murió en 1881- sería un apasionado de los blogs literarios, y tendría por tanto uno.
Todo esto viene colgado de una percha: la publicación de Diario de un escritor, al completo, con más de mil seiscientas páginas (sí, he escrito bien: 1600). Una obra magna que viene a ser el inmenso blog que el genio ruso escribió en aquellos años difíciles cuando aún no existían los blogs....
Nota: Paul Viejo es el editor de estos diarios.
(Fuente de la noticia y de la imagen de Dostoievski: ABC)
Dostoievski frente al ordenador, por Paul Viejo
Aparece en español la edición completa de «Diario de un escritor», de Fiódor Dostoievski. Páginas que, a la luz del presente, podrían considerarse precursoras del «blog»
Es octubre de 1877. En San Petersburgo está lloviendo, claro, y no hace mucho más calor en el interior del número 5 de la calle Kuznechny. Dostoievski enciende su portátil. Ha pasado toda la tarde haciendo anotaciones, preparando esquemas para una futura novela que se centrará en tres hermanos, y acaba de entrar en su blog en livejournal.ru, donde escribe: «En el transcurso de estos dos años, he aprendido mucho y en muchas cosas me he afirmado más. Pero, por desgracia, decididamente me veo obligado a terminar. Concluiré con la edición del Diario de diciembre. Quizá ni yo ni los lectores nos olvidaremos mutuamente durante mucho tiempo». Pincha sobre el botón de «publicar» y espera la reacción de sus lectores en los comentarios. Mientras estos llegan, empieza a planificar los próximos posts: uno sobre las antiguas normas militares, otro sobre los errores cometidos por Napoleón, y le enmendará la plana, ya de paso, a la prensa política por algunas opiniones lanzadas esos días.
Estos textos recopilan todo lo que sucede alrededor de un autor
No es octubre de 1877. Confío en que hoy no vaya a llover y, evidentemente, Dostoievski nunca tuvo un blog. Pero no me cabe duda de que el escritor ruso habría sido feliz escribiendo en uno y que ese sería el formato idóneo para su «Diario de un escritor». Un espacio donde poder escribir lo primero que se le pasase por la cabeza, contestar airadamente o no a cualquier opinión y asunto, dedicarle líneas a los últimos libros leídos, pero también poder trazar –sin límites de extensión, sin plazos, sin presiones– ensayos sobre la obra de Pushkin, de Gógol, de Tolstói. Poder discutir con uno de sus lectores cara a cara, o lamentarse por las críticas a su último libro. Dejar alguna pista sobre su estado de salud, escribir un cuento (como «La mansa» o «El muzhik Maréi»), o «colgar» la última conferencia leída en público.
Eso es exactamente este Diario, ese espacio libre y personal, incensurable y aparentemente ilimitado donde uno puede «autopublicarse» lo que quiera. Como en un blog, para lo bueno y para lo malo. Y eso es lo que hizo Dostoievski, que entre otras cosas fue un gran defensor de la autoedición, que llegó a fundar junto a su mujer, Anna, una «editorial» en la que publicaría las versiones completas de sus novelas –a partir de Los demonios–, reeditaría las anteriores y desde donde llevaría a la imprenta el Diario.
Más allá de las novelas
Estas páginas no eran sólo un diario íntimo, ni un cuaderno de apuntes de un escritor, ni un intento de dejar encuadernadas sus memorias. Eran más bien el camino diario de alguien que escribe, la recopilación de todo lo que sucede alrededor de un autor (un prolífico autor que diez años antes ya había escrito obras maestras, como Memorias del subsuelo o Crimen y castigo ), aquello que también existe para un escritor entremedias de las novelas: la vida. Es decir, política, Historia y actualidad; crítica, celebración y desesperación (o enfado); pintura, teatro, música y vida social; literatura, literatura y más literatura.
El «Diario» fue el proyecto al que más horas dedicó el escritor
Al mismo tiempo se convirtió en el proyecto al que más horas dedicó Dostoievski, su penúltimo gran trabajo, teniendo claro que ese sería uno de sus grandes legados, tanto es así que cuando su viabilidad económica se hizo imposible, él mismo asumió los costes de publicación (a razón de un cuadernillo mensual) y continuó editándolo y azotando a la sociedad petersburguesa, rusa y europea hasta el día de su muerte.
Copia de seguridad
Libertad de pensamiento (es fácil rastrear en este libro los conflictos religiosos o políticos que se dan en Dostoievski a lo largo de los años), libertad de prensa (tanta que cuando hay que replicar al resto de la prensa o a otros escritores o a cualquiera que emite un juicio se hace sin tapujos) y libertad en la escritura (que no se adapta a géneros y por eso este volumen no es un compendio periodístico, ni una autobiografía, ni el lugar donde aparecen varios de sus grandes relatos, sino todo al mismo tiempo). Libertad incluso en su difusión es lo que habría querido Dostoievski, que, adelantándose al concepto de copyleft, llega a plantearse ofrecer su libro gratis, aunque no sin conflicto: «¿Es posible entregar un libro gratis en este siglo nuestro? ¿No es una manera segurísima de rebajar la categoría del libro y privarlo de sus lectores, que huyen de todo lo que se les impone?».
«¿Es posible entregar un libro gratis?», se pregunta Dostoievski
Nota: narrativabreve.com es un blog sin ánimo de lucro que trabaja como redifusor de textos literarios, y en señal de buena voluntad indica siempre -que es posible- la fuente de los textos y las imágenes publicados. En cualquier caso, si algún autor o editor quisiera renunciar a la difusión de textos suyos que han sido publicados en este blog, no tiene más que comunicarlo en la siguiente direción: blognarrativa@gmail.com).
No hay comentarios:
Publicar un comentario
narrativabreve.com agradece tus comentarios.
Nota: el administrador de este blog revisará cada comentario antes de publicarlo para confirmar que no se trata de spam o de publicidad encubierta. Cualquier lector tiene derecho a opinar en libertad, pero narrativabreve.com no publicará comentarios que incluyan insultos.