Mostrando entradas con la etiqueta el dato escondido. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el dato escondido. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de septiembre de 2010

El dato escondido, por Mario Vargas Llosa


Mario Vargas Llosa


Lo primero que hace -o debiera hacer- el narrador a la hora de poner en marcha una historia es decidir qué va a incluir y que va a descartar en ella. ¿Qué es imprescindible y qué no lo es? Ese es un buen punto de arranque: es poco recomendable tratar de mostrarlo todo (anque algunos se empeñen en ello).
Sobre la elipsis va precisamente esta entrada de enseñanza literaria que nos llega de la mano de Vargas Llosa, que tiene la virtud de ser no solo un gran escritor sino también un gran docente. Prueba de ello es este capítulo de su notable libro Cartas a un novelista (en la estela de Cartas a un joven poeta, de Rilke), dedicado al dato escondido.  
Esta lección de Vargas Llosa es de inevitable lectura para todo aficionado a la escritura. La conclusión viene a ser algo así como: Si quieres comunicar más, debes aprender a contar menos. (Ya lo decían los teóricos de la Bauhaus: Menos es más).
Ya solo falta saber encontrar -ahí es nada…- un sano equilibro narrativo para evitar tanto la incontinencia verbal como el exceso de elipsis que condena un texto al hermetismo…).
Sobre las “mudas” que cita Vargas Llosa ya hablaremos en otro momento.
(Abundando en el ejercicio del dato escondido, he elegido un retrato de Vargas Llosa en el que la mitad de su cara está menos iluminada. Siento no poder decir quién es el autor de la fotografía).