En este artículo, Leila Macor traza una simpática relación entre la puntuación y los diversos amantes -reales o no- que pasaron por su vida. Este extracto pertenece a su libro Nosotros los impostores.
(Fuente: El Castellano.org)
LA PUNTUACIÓN, LA SINTAXIS Y EL AMOR
Siempre que pongo un punto y coma sonrío. Me acuerdo de un amigo de mi hermano, a quien yo amaba como loca en mi adolescencia, que dijo una vez que un verdadero escritor se reconoce porque sabe usar el punto y coma. Por supuesto comencé a usar frenéticamente el punto y coma, aunque él nunca se dio cuenta de mi pericia puntuadora.
