Lo cuenta Sergio Pitol en la coda del capítulo "Henríquez visto por sus discípulos", incluido en su ensayo La casa de la tribu (Fondo de Cultura Económica de España, Madrid, 2006). Borges y Henríquez Ureña eran amigos, y la muerte repentina del segundo le permitió al primero fabular el cuento "El sueño de Pedro Henríquez Ureña", que resultó ser, en opinión de Pitol, uno de sus mejores textos.
