EL CIELO GANADO
Gabriel Cristián Taboada
El día del Juicio Final, Dios juzga a todos y a cada uno de los
hombres.
Cuando llama a Manuel Cruz, le dice:
-Hombre de poca fe. No creíste en mí. Por eso no entrarás en el
Paraíso.
-Oh Señor –contesta Cruz-, es verdad que mi fe no ha sido mucha.
Nunca he creído en Vos, pero siempre te he imaginado.
Tras escucharlo, Dios responde:
-Bien, hijo mío, entrarás en el Cielo; mas no tendrás nunca la
certeza de hallarte en él.
